Los tlahcuilos podían ser hombres o mujeres que tenían cualidades artísticas y eran conocedores expertos de sus lenguas. Pertenecían a cualquier clase social y se les capacitaba en el saber de su época. Cuando ya estaban bien preparados pasaban a formar parte de la clase superior y se dedicaban completamente a esta actividad. Su función era muy importante ya que se dedicaban a expresar y fijar el conocimiento y a perpetuarlo, ya que poseían la escritura.
Yo soy un tlahcuilo n_n
“Tlahcuilo: El pintor “
El pintor: la tinta negra y roja,
artista, creador de cosas con el agua negra.
Diseña las cosas con el carbón, las dibuja,
prepara el color negro, lo muele, lo aplica.
El buen pintor: entendido, Dios en su corazón,
diviniza con su corazón a las cosas,
dialoga con su propio corazón.
Conoce los colores, los aplica, sombrea;
dibuja los pies, las caras,
traza las sombras, logra un perfecto acabado.
Todos los colores aplica a las cosas,
como si fuera un tolteca,
pinta los colores de todas las flores.
El mal pintor: corazón amortajado,
indignación de la gente, provoca fastidio,
engañador, siempre anda engañando.
No muestra el rostro de las cosas,
da muerte a los colores,
mete a las cosas en la noche.
Pinta las cosas en vano,
sus creaciones son torpes, las hace al azar,
desfigura el rostro de las cosas.
Miguel León Portilla, Los antiguos mexicanos



